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Iglesia de Cristo Maranatha
Jueves, 10 Octubre 2013 15:25

La necesidad de quitar todo lo que nos aleja de la presencia de Dios

Escrito por  Pastor Miguel Alvarado
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Dios solamente puede llenar lo que este vacío, no lo que está lleno. Si hemos llenado nuestra vida de cosas de nosotros mismos, es hora de sacarla, porque Dios quiere exponernos a la presencia de su Gracia y de su poder, es necesario que nos vaciemos y eso sólo lo lograremos estando constantemente en su presencia. Si dejamos de estar en su presencia no va a pasar absolutamente nada, nos quedaremos como simples expectantes, pero nosotros debemos ser personas que estén obrando en la manifestación de los hijos de Dios.

Dios solamente fortalece lo que es de Él. Si alguien es demasiado fuerte y se cree autosuficiente, es necesario que entienda que Dios quiere fortalecernos, pero para hacerlo debemos sentirnos débiles delante de su presencia.

Dios quiere bendecirnos, pero para bendecirnos necesita obediencia. Las personas obedientes marcan la diferencia en este tiempo.

Mateo 15:16-20 (Reina Valera 1960)

"Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre."

Una vez un hombre rico le entregó una canasta de basura a un hombre pobre y el hombre pobre salió corriendo para poder vaciar y limpiar la canasta que le había dado el hombre rico y cuando terminó de limpiarla, la llenó de flores y se la entregó al hombre rico y este sorprendió cuando vio una actitud del pobre que venía y le dijo "¿Por qué me entregas una canasta de flores, cuando yo te he entregado una canasta de basura? Y el hombre pobre le contestó "porque cada uno da lo que tiene en su corazón".

Dios quiere establecer su trono en nuestro corazón, quiere empezar a establecer el Reino y necesita empezar por nuestra transformación, porque el Reino se va a manifestar cuando la gente vea estas manifestaciones en nuestras vidas y cuando esto sucede en nuestras es cuando hemos entendido lo que dice la Palabra de estar descontaminados, pero antes es necesario entender que lo que al hombre le contamina no es lo que entra en su boca, sino lo que deja penetrar en su corazón. Hay muchas cosas que la vida conlleva y trae a nosotros, pero es en esos momentos cuando debemos cerrarnos a todo lo que el mundo nos quiere imponer, porque el mundo sólo está interesado en hacernos a la manera en que este camina; pero Dios nos ha llamado para cosas maravillosas y sorprendentes, para que impactemos nuestra nación, impactemos en los lugares donde nos movemos, a nuestras amistades y todos los que nos rodean, porque el Reino quiere manifestarse en nuestra vida y así sucesivamente en la de otros. Esto se logra no dejando de buscar la presencia de Dios.

Hay un momento en el que nos encontramos a punto de morir, necesitamos que Dios nos levante, pero para eso tenemos que estar expuestos a su presencia. Una de las cosas que Dios quiere que hagamos es sacar la basura que está en el corazón, porque hemos permitido que el mundo nos llene de basura y es el tiempo de que Dios haga limpieza en su pueblo, pero para esto Dios necesita gente que se levante a hacerlo, no de manera obligada, sino que nos levantemos voluntariamente, porque así como Él hace su parte, nosotros también tenemos que hacer la nuestra. Es el tiempo que nos levantemos, es el tiempo que le permitamos al Señor que obre maravillosamente en nosotros.

La basura que se forma en nuestro corazón

Gálatas 5:19-21 (Reina Valera 1960)

"Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios."

El adulterio. Esto consiste en tener relaciones con una persona que no es el conyugue. Dios también habla que también "aquel hombre que mira una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella" ¿Qué son las cosas que estamos viendo? ¿Qué son las cosas con las que estamos adulterando? ¿Cuáles son las cosas que nos han privado de ver la gloria de Dios? Debemos quitar todas las cosas que hemos permitido en nuestro corazón, porque todas estas cosas son las que nos evitan ver las cosas que Dios quiere hacer con nosotros. Es importante que apartemos de nuestra vida todas las cosas que nos han contaminado, porque el contaminar nuestro corazón hacen que la presencia de Dios este lejos de nosotros.

La fornicación. Es tener relaciones sexuales antes del matrimonio. Debemos tener mucho cuidado con esto, así como debemos ser cuidadosos con lo que hacemos cuando estamos solos, porque muchos han caído en el pecado de la masturbación y esto también contamina nuestro corazón. Dios pide una iglesia santa. Para que Dios haga maravillosas en nuestra vida necesitamos vivir en santidad, porque la Palabra dice que "sin santidad nadie va a ver a Dios" sin santidad no podemos sentir su presencia, porque el pecado nos está haciendo sentir mal, nos acusa y nos evita tener la presencia de Dios con nosotros.

La inmundicia. Es lo que ensucia nuestra alma. Cualquier cosa del mundo, cualquier cosa que nos aparte de la presencia de Dios, es inmundicia y ensucia nuestra vida, nos aleja de la presencia de Dios. Por eso debemos ser muy cuidadosos, porque el mundo esta tan lleno de tantas cosas.

Eva se contaminó por lo que veía, porque el ofrecimiento que le hizo la serpiente de que serían como dioses y esto la llevó a ceder ante la tentación. Cuando cedemos a algo es definitivo que la impureza empieza a tomar control de nuestro corazón. Es el tiempo de regresar y limpiar lo que en nosotros está evitando la presencia del Rey. Dios quiere hacer maravillas con nosotros, Dios quiere llevarnos a niveles especiales y comenzar a usarnos para cosas grandes. Es el tiempo de ver milagros, es el tiempo de que la gente empiece a ver a Cristo en nosotros, como lo dijo Jesús que fuésemos imitadores de Él, como Él era imitador del Padre.

Isaías 60:1-2 (Reina Valera 1960)

"Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria."

¿Cuántos estamos conscientes del armamento que el Señor nos ha entregado: la oración, el ayuno; para comenzar a levantarnos y ver los milagros que queremos ver en nuestra necesidad? Necesitamos levantarnos para poder ver milagros del Señor, si no ponemos Fe en los milagros o nuestra petición no vamos a obtener nada; pero el señor pide que si queremos vivir en la sobrenaturalidad necesitamos quitar lo que está en nuestro corazón privándonos de esos milagros. Lo primero que muchas veces nos priva del milagro es cuando no creemos en el Señor. La mujer del flujo de sangre lo primero que hizo fue creer y nosotros también tenemos que creer, ella decía "si tan solo tocare el borde de su manto".

"resplandece" Dios quiere un pueblo resplandeciente, nos pide que quitemos todo adulterio de nuestro corazón, que quitemos toda fornicación de nuestra vida, que quitemos todo aquello que es un obstáculo para no ver el milagro que necesitamos.

Dios viene limpiando y cuando Dios limpia es porque tiene algo preparado para su pueblo y algo maravilloso está haciendo Dios en nuestras necesidades. No podemos caminar con libertad y limpieza si no quitamos el adulterio y fornicación de nuestras vidas. Dios quiere que quitemos todo aquello que nos ha servido de tropiezo para que Él nos dé lo que quiere darnos, porque ya es tiempo que lo recibamos; pero necesitamos levantarnos y empezar a resplandecer. Si no nos levantamos entonces nos quedaremos esperando las cosas que Dios tiene para nosotros.

"porque ha venido tu luz" ¿A cuántos el Señor nos ha alumbrado? ¿Cuántos podemos decir que desde que conocimos al Señor nuestra vida es completamente diferente? Es el tiempo que ese problema que nos ha estado evitando recibir el gozo el Señor sea quitado de nosotros y por eso debemos levantarnos en Fe y creerle a Dios. A Dios no se le razona, a Dios se le cree. Si comenzamos a razonar la Fe nos quedaremos esperando nuestro milagro, porque a Dios debemos creerle y actuar en obediencia.

"y la gloria de Jehová a nacido sobre ti" hay algo especial en nosotros y es que la gloria de Dios quiere manifestarse en nosotros, porque ha nacido en nuestra vida, el Espíritu Santo está en nosotros y si el Espíritu Santo está en nosotros entonces tenemos el poder de decirle al problema "problema, no tienes poder sobre mí, no tiene poder de hacerme entristecer, porque mayor es el Dios que tengo que el problema que estoy atravesando en este momento, mayor es el Dios al cual yo sirvo, mayor es el Dios que me hace resplandecer en medio de mis problemas, en medio de mis necesidades, en medio de la escasez que pueda estar viviendo, en medio de la enfermedad que pueda estar atravesando en ese momento, porque Dios resplandece sobre mí. Aunque este cayendo, mi Dios me levanta; aunque este tropezando, Dios me ha dicho que extiende su mano a favor mío, porque Él es el socorro de mi vida, Él es de quien yo puedo tomarme de su mano".

Cuando el problema nos esté agobiando debemos hablarle la Palabra y la Palabra dice "mi Dios pues suplirá todas mis necesidades". Dios suple nuestras necesidades, sino dónde estaríamos hoy, pero Dios ha sido fiel, ha sido bueno.

"Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria."

Es el tiempo de limpiarnos para ver la gloria de Dios, porque Dios quiere glorificarse sobre su iglesia, quiere hacer algo grande, quiere llenarnos, quiere abundarnos, quiere mostrarnos que su misericordia no se ha cortado sobre nosotros, que su bendición todavía está en nuestras manos; el Señor lo dijo "Bienaventurados los pobres en Espíritu, porque ellos verán a Dios".

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