Yo en lo personal soy un convencido del poder de la iglesia local y se que si algo va a atacar el enemigo para que no se desarrollé es precisamente la iglesia local como representante del cuerpo mÃstico de Cristo a la que se le a dado autoridad y delegación de parte del Señor.  El Hijo a dado dones a la iglesia para desarrollarla y equiparla para el ministerio, para conducirla a la madurez y a la vez prepararla como la novia casadera, a la vez han dejado al Consolador El EspÃritu Santo como el que a de estar a nuestro lado y a la vez impartiendo dones para la edificación mutua. Pero sin embargo tengo que reconocer que es sumamente complicado desarrollar a la iglesia con un crecimiento saludable y ordenado por la falta de comprensión y de compromiso.
Un grupo de personas reunidas entre si puede llamarse iglesia, pero eso no significa que sea una iglesia. Numerosas cosas pueden reunir a un grupo de personas dentro de una iglesia. - Compartir Doctrina.
- Una buena estructura.
- Grandes instalaciones.
- La presencia de Dios.
- Un ministerio ungido.
Pero ninguna de estas razones los mantendrá juntos construyendo una iglesia. Solamente relaciones fuertes y a largo plazo pueden construir una iglesia fuerte que marque diferencias, donde cada quien se comprometa a usar su don y a ser una persona que pase de espectador a edificador.
Ef. 2:19 Asà pues, ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino que sois conciudadanos de los santos y sois de la familia de Dios, Ef. 2:20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular, Ef. 2:21 en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor, Ef. 2:22 en quien también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el EspÃritu. LBLA.
Ef. 4:16 Cristo es quien va uniendo a cada miembro de la iglesia, según sus funciones, y hace que cada uno trabaje en armonÃa, para que la iglesia vaya creciendo y cobrando más fuerza por causa del amor. BLS.
Las personas con una mente edificadora trabajan junto al liderazgo local. Escuchando una sola voz, moviéndose de una manera conjunta en una sola dirección como un cuerpo completo donde cada uno ejerce su función, produciendo crecimiento a través de sus relaciones y el evangelismo.
Un edificador es alguien que sirve en obediencia, compromiso, relaciones sanas y fe, comprometiendo su talento, su tiempo y su riqueza.
Ese es nuestro desafÃo y lo que queremos lograr como un modelo bÃblico a mostrar dentro de nuestra nación que es el lugar donde Dios nos ha plantado como iglesia y ser influencia en restaurar ese modelo.
Lo que no es y lo que es un edificador.
Un edificador no es: un espectador, un crÃtico de la iglesia, un buscador de si mismo, un destructor, un difamador, un cristiano casual.
Un edificador es: un participante activo, un dueño de la visión, un jugador de equipo, un trabajador para Cristo y su iglesia, un constructor de puentes, un iniciador, un amante de la gente. Una persona de fe, un guerrero de oración, un fiel administrador.
Intégrate en el año de la fe a ser no un espectador, si no a tomar un compromiso real con tu Señor, para dejar de ser niño y alcanzar madurez, convirtiéndote no en un creyente acomodado si no en un verdadero discÃpulo donde Cristo esta siendo formado, donde adquieres compromiso y disciplina para ser un edificador en la iglesia del Señor.
Dios te bendiga.
Jorge Juárez. |